Un hombre miraba su vida, al final de sus días.
Y trataba de entender, como fue que pudo ser.
Se escapaba todo, sin tocarle sus antojos. Y sus sueños nunca tuvieron libertad de ser sinceros.
No! No! No!
Y se cuenta que le oyeron, gritando en las mañanas,
refunfuñando unas palabras, insinuando libertad.
Por mi gente, que tanto han sufrido, que tanto han llorado.
Libertad por mi pueblo, que sueña y trabaja,
que siembra y espera, lo mejor de ti.
Según va la leyenda, encontraron al poeta.
Duro como una roca y una lágrima en su boca.
Y dicen los que le oyeron, que al final de su vida,
suplicó en último suspiro, libertad al pueblo mío.
Que sueña y trabaja,
que siembra y espera lo mejor de mí.
Y a ti poeta que oía, gritando en las mañanas
en honor a tus agallas, hoy repito tus palabras.
No más! No más! No más!
Alimentarán sus egos, apoyándose en mi pueblo.
Dictarán lo que es belleza, porque sociedad lo acepta.
O dirán que ya no puedo, alcanzar todas mis metas.
Moribundo Poeta
Un hombre miraba su vida, al final de sus das.
Se escapaba todo, sin tocarle sus antojos.
Y sus sueos nunca tuvieron libertad de ser sinceros.
Y se cuenta que le oyeron, gritando en las maanas,
refunfuando unas palabras, insinuando libertad.
Libertad por mi pueblo, que suea y trabaja,
Segn va la leyenda, encontraron al poeta.
Duro como una roca y una lgrima en su boca.
suplic en ltimo suspiro, libertad al pueblo mo.
Que suea y trabaja, que siembra y espera lo mejor de m.
Y a ti poeta que oa, gritando en las maanas
No ms! No ms! No ms!
Alimentarn sus egos, apoyndose en mi pueblo.
Dictarn lo que es belleza, porque sociedad lo acepta.
O dirn que ya no puedo, alcanzar todas mis metas.