Hace ya casi una década, que empecé esta dulce y a veces agria caminata hacia un sueño. Un ilusionado sueño de algún día compartir contigo la música que escucho en mi alma y que vibra en mis entrañas. Con lo que no contaba era con lo absurdamente difícil que seria en mi caso, el de poder exportar ese sonido, de una manera entonada y rítmicamente estructurada. Sin duda alguna la batalla más difícil de mi vida. Si no fuese por la fe en mi corazón, que revive en el nacimiento de cada día, juro que desde hace tiempo me rendiría. Mas sin embargo, con cada paso que doy, reconozco que solamente es cuestión de tiempo, para que la realidad se junte con mis sueños. Hasta que ese momento llegue, permíteme desearte lo mejor que la vida y que Dios te regalo, "Tu fe".
AYBAR